Imprimir

Información General

El sistema de Protección Radiológica

El objetivo de la Protección Radiológica es el de proteger a las personas y el medio ambiente de los efectos perjudiciales de la exposición a la radiación ionizante sin limitar indebidamente las acciones humanas beneficiosas que pueden estar asociadas a tal exposición. 

En 1977, la Comisión Internacional de Protección Radiológica (ICRP), a través de la Publicación nº 26, presenta unas recomendaciones en la que se establece un sistema de protección radiológica basado en tres principios básicos: justificación, optimización y limitación de dosis y que ha sido refrendado y reforzado, posteriormente, en otra serie de recomendaciones publicadas en 1991 y 2007 (Publicaciones nº 60 y nº 103). 

Escala INES de sucesos radiológicos y nucleares

Escala INES de sucesos radiológicos y nucleares. Fuente: Consejo de Seguridad Nuclear.

Las recomendaciones establecidas en la publicación nº 60 de la ICPR fueron, posteriormente, recogidas a nivel europeo en la Directiva 96/29/Euratom y transpuestas a la normativa española mediante el RD 783/2001 sobre el Reglamento de Protección Sanitaria contra las Radiaciones Ionizantes.

La finalidad de este sistema, basado en el conocimiento científico y en su evaluación por los expertos, es asegurar que no se adopte ninguna práctica a menos que su introducción produzca un beneficio neto positivo, que todas las exposiciones necesarias se mantengan tan bajas como sea razonablemente posible y que las dosis recibidas por los trabajadores no excedan ciertos límites establecidos.

En la aplicación de los tres principios del sistema de protección radiológica para la protección de los trabajadores, adquiere una especial relevancia el principio de optimización. Mientras que el establecimiento de unos límites de dosis a los trabajadores asegura la protección frente a exposiciones intolerables, la aplicación del principio de optimización reduce tanto las exposiciones como el número de trabajadores expuestos a un valor tan bajo como sea razonablemente alcanzable, lo que supone la reducción de los riesgos a valores aceptables.

Su puesta en práctica supone el establecimiento de medidas de control y vigilancia para la prevención de la exposición de los trabajadores expuestos, tales como: la clasificación de los lugares de trabajo y de los trabajadores en función de los riesgos, la vigilancia radiológica tanto de los lugares como de los trabajadores, los métodos para la determinación de las dosis, y los controles de las dosis recibidas en la realización de los distintos trabajos.

¿Qué son las radiaciones ionizantes?

La radiación es la emisión, propagación y transferencia de energía en cualquier medio en forma de ondas electromagnéticas o partículas. Éstas últimas podemos imaginárnoslas (en este caso son partículas subatómicas: electrones, protones, neutrones, etc.) pero ¿que son las ondas electromagnéticas?

La onda electromagnética es una forma de transportar energía que no necesita un medio de propagación, es decir, se puede transmitir incluso en el vacío y lo hace a la velocidad de la luz. Cuanto mayor es la frecuencia de la radiación electromagnética (y por tanto, menor su longitud de onda) mayor será su energía.

Fuente: Infografía perteneciente al Consejo de Seguridad Nuclear

Al atravesar la materia, ciertas radiaciones (tanto electromagnéticas como corpusculares) tienen la energía suficiente para hacer saltar electrones de los átomos con los que interactua, produciendo iones. De forma genérica, a estas radiaciones se las denomina ionizantes. Entre ellas podemos encontrar partículas como electrones y positrones (partículas beta) o partículas alfa, denominadas radiaciones directamente ionizantes, o radiaciones electromagnéticas de alta energía como los Rayos X y gamma, denominadas radiaciones indirectamente ionizantes.

En contraposición, cuando la radiación no tiene la energía suficiente para extraer electrones de los núcleos atómicos con los que interacciona, se la denomina no ionizante. De este tipo son las ondas de radio, las microondas, las ondas utilizadas en la telefonía movil o la radiación infrarroja.

¿Que es la radiactividad?

La radiactividad es un fenómeno que se produce de manera espontánea en núcleos de átomos inestables emitiendo, mediante su desintegración en otro estable, gran cantidad de energía en forma de radiaciones ionizantes. El ritmo de emisión y el tipo y energía de las radiaciones emitidas son característicos de cada elemento radiactivo.

Fuente: Infografía perteneciente al Consejo de Seguridad Nuclear

Las radiaciones ionizantes generadas en la desintegración radiactivas pueden ser de tres tipos:
  • alfa, es un flujo de partículas positivas constituido por dos protones y dos neutrones.
  • beta, es un flujo de electrones producido por la desintegración de neutrones en los núcleos radiactivos.
  • gamma, es un flujo de ondas electromagnéticas de alta energía si proviene de la reestruccturación del núcleo o de mucha energía si proviene de la reestructuración de capas profundas del átomo (rayos X).
La penetración de la radiación alfa en la materia es muy baja, pudiendo ser detenida por una simple hoja de papel. La radiación beta es más penetrante, necesitándose unos milímetros de espesor de aluminio o metacrilato. Por el contrario, la radiación gamma es muy penetrante por lo que se hacen necesarios espesores importantes de plomo u hormigón para absorberla.

¿Qué efectos producen las radiaciones ionizantes en nuestro organismo?

Los efectos biológicos que produce la radiación son consecuencia de la transferencia de energía a los átomos y moléculas constituyentes de las células, dando lugar a ionizaciones. Cuando estás se producen sobre la molécula de ADN, ya sea de forma directa o indirecta, pueden provocarse lesiones diversas como roturas sencillas o dobles, sustituciones de bases, deleciones, inversiones, recombinaciones, etc. 

Fuente: Youtube

Los efectos biológicos de la radiación pueden clasificarse atendiendo a su transmisión en somáticos (cuando se manifiestan en el propio individuo que sufre la radiación) o hereditarios (cuando se manifiestan en sus descendientes). Atendiendo a su naturaleza pueden clasificarse en deterministas o probabilísticos. Los primeros se producen cuando la dosis es lo suficientemente elevada como para que el tejido afectado pierda su funcionalidad debido al alto número de células muertas. Estos efectos presentan una dosis umbral, su gravedad aumenta con la dosis recibida y son de aparición inmediata, como náuseas, vómitos, quemaduras en la piel (ejemplo: eritema de radiación). Los segundos son de naturaleza probabilística, es decir, pueden producirse o no. La probabilidad de que ocurran crece con la dosis recibida, son siempre graves y su aparición suele ser tardía (entre 5 y 30 años). A falta de una evidencia científica clara, se ha adoptado que se pueden producir a cualquier nivel de dosis, esto es, no existe dosis umbral (ejemplo: cáncer).

¿Cómo detectar la radiación ionizante?

La radiación ionizante puede producir efectos sobre las personas y sobre el medio ambiente. Por ello, es importante detectarla, identificarla y medir en qué cantidad está presente. Pero la radiación ionizante es invisible, silenciosa, no huele ni sabe a nada y tampoco se puede tocar. Por ello se han desarrollado ciertos aparatos, denominados de forma genérica detectores de radiación, que nos permiten detectarla gracias a los efectos que la radiación ionizante produce sobre la materia.

Dosímetro de termoluminiscencia. Fuente: UPR. ULPGC

Dosímetro de termoluminiscencia. Fuente: UPR. ULPGC

En función de las características de los detectores, reciben  diferentes nombres: cámara de ionización, contador proporcional, contador Geiger-Müller, contador de centelleo, dosímetro de termoluminiscencia, etc. Los detectores nos permiten conocer y definir muchas características de las radiaciones y nos orientan sobre los posibles efectos que pueden producir en el organismo.

Usos de las radiaciones ionizantes 

Las aplicaciones beneficiosas de las radiaciones ionizantes se amplían, hoy en día, a múltiples campos de la industria, medicina, ciencia, agricultura o generación de energía. El radiodiagnóstico, la medicina nuclear o la radioterapia en el área de la salud; la gammagrafía y radiografía industrial, medida de espesores y densidad de diferentes materiales o nivel de llenado de botellas y depósitos, en industria; la datación mediante C-14, el marcaje metabólico o de sondas de DNA, en ciencia; la mejora de las condiciones de conservación de los alimentos o el control de plagas, en la agricultura; y la obtención de energía en centrales nucleares civiles.

Fuente: Infografía perteneciente al Consejo de Seguridad Nuclear

Las aplicaciones de las radiaciones ionizantes son, como se observa, diversas y numerosas debido a las múltiples ventajas que presenta su utilización. En muchas de estas aplicaciones el uso de las radiaciones ionizantes no tiene alternativa tecnológica que compita con sus beneficios.